Aeródromos y aeroclubes
Puertas de hangar para aeródromos y aviación privada
Un hangar de aviación general no es una nave industrial con una puerta más grande. La puerta condiciona la operación diaria: el ancho de paso debe admitir la envergadura del aparato con margen, la maniobra tiene que ser previsible y el viento suele estar presente porque los aeródromos trabajan en espacios abiertos.
Qué necesita una instalación así
- Ancho de paso calculado sobre la envergadura real, con holgura de maniobra
- Apertura parcial para no abrir todo el frente del hangar cuando no hace falta
- Accionamiento manejable por una sola persona, con maniobra manual si falla la corriente
- Comportamiento estable con viento durante la apertura y el cierre
Soluciones recomendadas
Puerta corredera
Las hojas se desplazan lateralmente sobre guías y se apilan a uno o a ambos lados del hueco. Es una solución habitual cuando se necesita cubrir una luz amplia sin pilares intermedios y existe fachada lateral libre para recoger las hojas. También permite apertura parcial, útil cuando no hace falta abrir todo el frente del hangar.
Luz máxima: Hasta 60 m con varias hojas
- Necesita espacio lateral libre para el apilado de las hojas
- Las guías pueden acumular suciedad y requieren revisión
Puerta plegable
Las hojas se unen mediante bisagras y se recogen en acordeón contra las jambas. Ocupa menos fachada lateral que una corredera equivalente, por lo que puede encajar mejor cuando el edificio no dispone de laterales libres o cuando esa fachada debe reservarse para otros usos.
Luz máxima: Hasta 40 m
- Concentra bisagras y herrajes que exigen mantenimiento
- El paquete plegado reduce el ancho útil respecto al hueco de obra
- El viento condiciona la maniobra cuando las hojas están a medio plegar
Qué hacemos por ti
Dónde trabajamos
Madrid y el Corredor del Henares

