Náutico y varaderos
Puertas para hangares náuticos y varaderos
En ambiente marino el problema no es solo el uso, sino la corrosión. La sal ataca antes a tornillería, guías, rodaduras y carcasas de motor que a la chapa visible. Por eso una puerta para varadero debe pensarse desde el mantenimiento y desde la protección de sus puntos ocultos, no solo desde el acabado exterior.
Qué necesita una instalación así
- Tratamiento anticorrosión en herrajes, tornillería y guías
- Rodaduras y mecanismos preparados para periodos largos de inactividad
- Altura de paso calculada sobre la embarcación en su carro o soporte
- Mantenimiento periódico para detectar agarrotamientos antes de la maniobra crítica
Soluciones recomendadas
Puerta corredera
Las hojas se desplazan lateralmente sobre guías y se apilan a uno o a ambos lados del hueco. Es una solución habitual cuando se necesita cubrir una luz amplia sin pilares intermedios y existe fachada lateral libre para recoger las hojas. También permite apertura parcial, útil cuando no hace falta abrir todo el frente del hangar.
Luz máxima: Hasta 60 m con varias hojas
- Necesita espacio lateral libre para el apilado de las hojas
- Las guías pueden acumular suciedad y requieren revisión
Puerta seccional
Está formada por paneles horizontales articulados que recorren guías hasta quedar recogidos bajo cubierta. Es una solución muy extendida en puertas industriales y útil cuando se busca aislamiento y no hay espacio lateral. En hangares suele encajar mejor como acceso secundario que como puerta principal de gran luz.
Luz máxima: Hasta 12 m por unidad, combinable en varias
- Cubre luces menores que una corredera o una plegable
- El recorrido bajo cubierta puede interferir con luminarias e instalaciones
- Los muelles y elementos de equilibrado no deben manipularse sin medios adecuados
Qué hacemos por ti
Dónde trabajamos
Madrid y el Corredor del Henares

